Gravity


Una obra maestra del cine contemporáneo


Un día me planté en la puerta del cine sin saber muy bien lo que proyectaban. Fijaros cómo sería el nivel de la cartelera, que me metí a ver Parque Jurásico en 3D con la intención de darle una última oportunidad a las tres dimensiones. Error fatal. Al menos disfruté con nostalgia de aquellos dinosaurios tan bien recreados que marcaron un antes y un después en la historia del cine. Y también pensé que nunca jamás volvería a tener la sensación que tuve cuando hace 20 años salí de ver Parque Jurásico. Esa sensación de haber visto algo especial. Algo nuevo. Algo influyente y eterno.

Sin embargo, ese día hubo una cosa que me llamó poderosamente la atención. En concreto, el breve trailer de una película llamada Gravity. No lo dudé. Me dije a mi mismo: "Esta hay que verla".


Un par de semanas después, en el mismo cine, en la misma sala y con las mismas gafas 3D... levité sobre la butaca. Y es que volví a sentir exactamente lo que 20 años atrás. La sensación de haber presenciado un hito. Un punto de inflexión. Un avance. Por fin, algo diferente.

Gravity es la experiencia visual más increíble que he disfrutado en una pantalla. Es cine en primera persona, pero esta vez de verdad. Finalmente el 3D tiene sentido. Te vas a agobiar. Te vas a marear. Vas a sudar como un cerdo enfundado en ese traje espacial. Pero también vas a sentir alivio cuando te lo quites. Vas a disfrutar las impresionantes vistas desde el espacio. Y vas a desear con todas tus fuerzas abrazar a la madre Tierra.

Olvídate de los diálogos. No aportan nada. Están porque los personajes algo tienen que decir, pero ni siquiera son necesarios. Las metáforas vitales están representadas por medio de imágenes. De hecho, la película podría haber sido muda y no hubiese perdido ni un ápice de su encanto. El reparto está más que correcto, incluyendo a una irreconocible Sandra Bullock, lejos de su zona de confort: las comedias románticas.



Pienso en lo rematadamente difícil que debió ser para Alfonso Cuarón realizar esta película. Dice que cada segundo de rodaje fue un infierno... y me lo creo. Asegura que lo ha disfrutado, pero que no volvería a hacerlo. Es una joya pulida con esmero. Y para muestra un botón: la primera escena es un plano secuencia increíble de 20 minutos con la cámara bailando por el espacio. Imperdible.

Será un clásico, porque no se ha hecho nada igual.


PD: Película sólo apta para ver en salas de cine y a ser posible en 3D. No cometan la atrocidad de visionarla en una pantalla de ordenador o en una televisión (por muy grande que sea).



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